Nutricion

¿Kéfir?… aquí te decimos qué es y sus beneficios

Seguramente que sí los conoces si mencionamos “búlgaros”. Son esas “cositas” blancas que parecen coliflor pero más de textura más blanda y gelatinosa.

Hay tres tipos: de leche, que se les conoce aquí en México como búlgaros, de agua o tibicos, y té, que se le conoce como Kombucha.

Los tres tipos son el mismo Kéfir, con la misma microflora, pero adaptados a medios distintos, por tantos los beneficios que nos aportan son los mismos.

Son una unión simbiótica de una multitud de bacterias y levaduras. Estos organismos producen ácido láctico, ácido acético y alcohol, todos “bio conservadores” que retienen nutrientes y a la vez evitan que la leche se eche a perder. Además brindan otros beneficios.

Están compuestos por un complejo de proteínas (13%) y de polisacáridos (24%). El 63 % restante, se compone de un 46% de restos celulares y un 17% de componentes indefinidos.

El kéfir aporta minerales, especialmente calcio, magnesio y fosforo. Es rico en vitaminas del grupo B(B1, B5, B9 y B12, biotina) y vitamina K. También aporta aminoácidos esenciales como el triptófano y proteínas de fácil digestión. Los nivekes de lactosa disminuyen y se incremementa la concentración de enzima Beta galactosidasa.

Entre sus beneficios, por mencionar algunos, encontramos:

-Mejoran el sistema inmunológico.

-Mejoran los niveles de colesterol

-Mejoran la salud intestinal

-Ayudan si se padece intolerancia a la lactosa

-Ayuda en alergias y asma

-Actúan como bebida detox

-Ayuda en la lucha contra el cáncer
¿Cómo hacer kéfir?

Para leche:

  • ¾ l. de leche
  • 150 gr. de nódulos o granos de kéfir
  • 1 recipiente de vidrio (de 1 litro de capacidad)

Preparación.

Deja la leche para que coja temperatura ambiente en el recipiente de vidrio. Añade los nódulos de kéfir, tapa y deja reposar de 24 a 36 horas. Observarás cómo los nódulos irán creciendo, de forma que será necesario añadir más leche si deseas que sea más claro que espeso (si lo prefieres más espeso déjalo así). Cuela el kéfir y vuelve a introducir en la leche.

 

Para agua:

  • 3 cucharadas de nódulos hidratados de kéfir.
  • 60 gr. de azúcar integral de caña.
  • 2 dátiles o un puñado de uvas pasas.
  • Medio limón.
  • 1 litro de agua
  • También necesitas un recipiente de vidrio, un lienzo o paño y una banda elástica.

Preparación:

En el recipiente de vidrio pon el agua, medio limón, los nódulos de kéfir de agua, las uvas pasas o los dátiles y el azúcar. Tápalo con un lienzo o paño y con una banda elástica.

Déjalo a temperatura ambiente durante 2 o 3 días.

Pasado este tiempo el kéfir ya habrá fermentado.

Retira los dátiles o las uvas pasas, exprime el limón y añádelo.

Lava los nódulos y el recipiente, y puedes volver a utilizarlos de nuevo.

 

¿Cómo conservarlos?

Lo mejor es guardarlo en una botella de vidrio tapada con un corcho. Por otro lado, si durante unos días no quieres hacer más kéfir, puedes reservar los nódulos de kéfir en un bote con agua y azúcar.

Para reactivarlos, sólo tienes que lavarlos bien y seguir el proceso normal, indicado anteriormente.

 

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