Enfermedades y efectos secundarios

Estreñimiento, causas y tratamiento

Todos en algún momento de la vida hemos tenido dificultades para ir al baño; algunos ponen atención y la situación mejora, otros no prestan la debida atención y su situación se complica.

Es importante saber cuáles son las causas y su tratamiento para evitar complicaciones que pueden derivar en afecciones más peligrosas.

El estreñimiento significa que una persona tiene tres o menos evacuaciones en una semana. Las heces pueden ser duras y secas y en algunas  ocasiones la evacuación puede ser dolorosa.

En la mayoría de los casos, el estreñimiento se debe a la deshidratación, la mala alimentación y el estilo de vida sedentario. No obstante, también puede ser un síntoma de problemas de salud más serios que requieren de atención médica.

Entre las causas fisiológicas se destacan cuatro:

  • Hipomotilidad intestinal. Es cuando los músculos del intestino no tienen fuerza suficiente como para realizar las contracciones necesarias para expulsar las heces.
  • Hipermotilidad intestinal. Aquí aparecen espasmos o contracciones involuntarias en una parte del intestino que retienen las heces, impidiendo una correcta evacuación.
  • Problemas rectales. Los músculos del recto no producen el reflejo suficiente para una defecación normal o bien hay lesiones locales que provocan dolor.
  • Debilidad de los músculos de la pared abdominal. No hay presión suficiente para evacuar.

Para tomar cartas en el asunto, primero debes identificar qué tipo de estreñimiento padeces y poner atención a tu estilo de vida. Puedes ayudarte de lo siguiente:

  • Estreñimiento pasajero: Como su nombre lo indica, es pasajero, surge de forma temporal y sus causas están relacionadas con un cambio en la dieta, ritmo de vida, estrés, falta de ejercicio, hidratación y toma de algún medicamento. No suele durar mucho.
  • Estreñimiento crónico o habitual: Lleva ya en tu vida por largos periodos de tu vida. En este caso hay que establecer un diagnóstico para descartar que lo provoque una enfermedad y adoptar hábitos saludables que restablezcan el ritmo normal de la defecación.

Ahora bien, toma los siguientes consejos para prevenir y aliviar este padecimiento, aunque recuerda, si el problema persiste, debes visitar a un médico:

  • Come más frutas, verduras y granos ricos en fibra.
  • Bebe agua, al menos dos litros diarios.
  • Haz ejercicio, como salir a caminar para poner en movimiento a tus intestinos.
  • Consuma laxantes solamente si el médico se los receta

 

 

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Cuidado Sano

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