Enfermedades y efectos secundarios

De un beso… ¿al herpes?

Un beso es una manera muy sincera de demostrar cariño o amor por las personas, pero cuando hay problemas en la salud, puede desencadenar enfermedades en la persona que lo recibe.

A través de un beso, unas gotitas de saliva, se pueden contagiar enfermedades como el herpes, que actúa cuando se tienen bajas las defensas, y puede manifestarse a través de la aparición de fuegos labiales.

 

El herpes es una enfermedad muy común y para evitar contagios, es necesario tomar medidas de higiene como lavarse con las manos con frecuencia, utilizar cubre bocas en caso de tener gripe o un fuego labial, así como evitar los saludos de beso en la mejilla.

Es más contagioso cuando hay llagas abiertas y húmedas, pues la secreción de las ampollas propaga fácilmente el virus. Pero el herpes también puede propagarse y pasar a otras personas cuando no hay llagas y la piel se ve perfectamente normal.

Existen dos tipos de herpes simple, el herpes simple tipo 1 (HSV-1) y el herpes simple tipo 2 (HSV-2). EL HSV puede causar el herpes oral (úlcera o llagas en la boca -fuegos o fogazos- o en la cara) como también el herpes genital (síntomas similares en la región genital) La mayoría de los casos del herpes oral son originados por el HSV-1 y la mayoría de los casos del herpes genital son originados por el HSV-2; sin embargo tanto el tipo 1 como el tipo 2 pueden aparecer en los genitales, área oral o ambos.

Este enfermedad no tiene cura y puede durar varios años sin manifestarse.

 

A nivel ocular, el herpes se manifiesta con intolerancia a la luz, visión borrosa, lagrimeo, sensación de un cuerpo extraño y enrojecimiento, por lo general en un solo ojo.

Por ello es importante acudir de inmediato con el oftalmólogo para evitar complicaciones que puedan dejar secuelas graves, como le pasó a Alondra N., una joven de 21 años de edad que vive en Zacatecas, quien recibió un beso de su madre en el ojo cuando tenía tres años, lo que provocó que le contagiara herpes, enfermedad que a lo largo de los años ha dañado su ojo y hoy requiere de un trasplante de córnea.

Hay que ser puntual en el sentido de que debido a que el virus muere rápidamente fuera del organismo, el herpes no se contagia por dar abrazos, darse la mano, toser, estornudar o sentarse en el asiento del inodoro. No existen casos documentados de que una persona haya contraído el herpes genital por un objeto inanimado como la tapa de un sanitario, la tina o una toalla.

 

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